¿Qué le depara al tablero político? Una conversación con Rodrigo González

Hemos pasado cerca de dos meses aisladxs en nuestras respectivas casas. Poco a poco empezamos a ver el sol, las montañas, el mar, los amigos, la familia… empezamos a vislumbrar la vida. Han sido unos días raros, lo siguen siendo y así serán durante quién sabe cuánto tiempo, es lo que llamamos nueva normalidad. También han sido días raros para nuestras instituciones y también a estas les depara una nueva normalidad, o al menos, un nuevo escenario que en estos momentos se muestra tan incierto como nuestras vidas. Por ello, hemos querido contar hoy con Rodrigo González Santamaría, licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y redactor de la Revista Leviatán, para tratar de entender – desde el margen – lo que ocurre con nuestras instituciones.

Pregunta: Ya llevamos 2 meses de estado de alarma, de cuarentena, lo cual de alguna manera nos permite reflexionar ya con cierta distancia sobre la actuación del ejecutivo en la pandemia provocada por la Covid-19. ¿Cómo crees que ha sido esta gestión?

Respuesta: Bueno, pues en las cuestiones médicas, epidemiológicas, etc. no sé mucho y me cuesta atreverme a valorar esa parte. La parte más relacionada con la política, por un lado, hay que tener en cuenta que ningún solo gobierno en el mundo creo que haya sido capaz de gestionar esto de manera óptima. Es una cuestión totalmente nueva que no ocurría desde hace prácticamente un siglo. Además, con estos niveles de interconectividad y movilidad internacional se vuelve un problema de unas dimensiones muy grandes y complicadas. Ningún gobierno ha podido enfrentarse de manera óptima a ello. Mira por ejemplo Corea, ya está teniendo sus rebrotes o China, que su gestión tiene más sombras que luces a pesar de que haya conseguido controlar la expansión del virus. 

Centrándonos ya en el caso español yo creo que los principales problemas de la gestión del gobierno han sido de comunicación y falta de transparencia. Esas idas y venidas que ha habido, por ejemplo, con el tema de los niños. Cuando la Portavoz del Gobierno comunicó que sólo podían salir a hacer la compra y después tuvo que salir el Ministro Illa a rectificar y permitir los paseos… Pues creo que esos fallos de comunicación y claridad han transmitido una imagen de inseguridad y falta de transparencia. Incluso en relación con las Comunidades Autónomas al principio sobre todo eran evidentes los fallos de coordinación. Esto ha podido causar una imagen de que el Gobierno llamaba al centralismo y rechazaba las aportaciones que llegaban desde otros puntos del país. Diría que esos han sido los principales problemas en la gestión: comunicación, transparencia y un poco de horizontalidad con otras administraciones.

Esa coordinación creo que se ha ido mejorando, sobre todo a raíz del pacto con el PNV y demás. Ahora en el proceso de desescalada las CCAA están teniendo un papel mucho más importante. Dentro de lo que cabe entiendo también que se ha hecho lo mejor que se ha podido. Destacaría el escudo social, en el que creo que el gobierno ha tomado muy buenas medidas dadas las circunstancias. Han ido lo más lejos dentro de lo posible. Un ejemplo de esto es que en las recesiones españolas el empleo siempre sufre una caída mayor que el PIB y gracias a los instrumentos implementados como los ERTEs y distintos mecanismos de apoyo implementados tanto a empresarios como a trabajadores se ha conseguido que esa tendencia histórica se revierta. Por primera vez el PIB se va a destruir en más porcentaje que el empleo, por lo que parece que el escudo social está funcionando.

Pregunta: Has hablado de escudo social, economía, desempleo… Relacionado con esta situación tan dramática que vive la economía, los últimos días algunos sectores de la sociedad han protagonizado diversas protestas en las calles pidiendo o exigiendo el fin de las medidas de confinamiento para volver a la normalidad. Parece que estas protestas han sido localizadas, ¿tú crees que esto se va a mantener así o que si el confinamiento se alarga el gobierno perderá el aparente apoyo que tiene?

Respuesta: Es complicado. Lo primero, respecto a las protestas yo me diferencio un poco con mucha gente que dice que son unos descerebrados, que van a tirar el esfuerzo de todo el mundo al suelo, etc. Por un lado, que si todo lo del 8M no fue para tanto epidemiológicamente me cuesta creer que 200 colgados en el barrio de Salamanca vayan a destrozar el esfuerzo de 5 semanas, la verdad. Lo que me parece verdaderamente sangrante en cuanto a lo que está pasando es, primero, la actitud. Rozan la fraseología golpista y en algunas manifestaciones, en Alcalá de Henares concretamente, han contado con la presencia de grupos neonazis. Y sobre todo, lo peor es la doble vara de medir. El 1 de mayo día de los trabajadores y fecha por excelencia de las movilizaciones de los sindicatos el Tribunal Constitucional dijo que era posible prohibir esas movilizaciones por cuestiones de salud pública. Creo que es un agravio flagrante que no se permitieran entonces las movilizaciones y que ahora estemos viendo esto. 

En cuanto al apoyo al Gobierno creo que seguimos en el escenario de polarización previo, solo que ahora en vez de Cataluña y el «has pactado con etarras» es «te has cargado a todos los abuelos del país». Es un nuevo eje de polarización que va a reforzar las posiciones que tenía todo el mundo previamente. 

Pregunta: Has mencionado que estas protestas tienen un tinte golpista ¿qué opinas acerca de los partidos políticos como han sido Vox y PP que llaman a la gente a acudir a estas protestas? ¿Es responsable por su parte incentivar esta polarización social en una situación de pandemia y desescalada?

Respuesta: Personalmente me parece que todo esto no ayuda. Esto es poner palos a las ruedas del avance y de lo que tenemos que construir para poder salir. Pero analítica o fríamente, como quieras llamarlo, ya lo dijo Pablo Iglesias en unas declaraciones más o menos acertadas en las que creo que un poco de razón tiene, «a la política hay que venir llorado de casa». Al final los partidos políticos toman decisiones, y la decisión que ha tomado el PP o Vox, bueno Vox más bien ha seguido por su senda, ha sido situarse en la derecha populista. Esto les va a dar ciertos beneficios electorales, le va da ciertos perjuicios electorales, por supuesto, y también le va a dar ciertas imposibilidades si en el día de mañana se convierte en partido de Gobierno, porque después de esto con qué cara le pides tú al PSOE que tiene que sacar la razón de estado para aprobarte unos presupuestos o para aprobarte lo que pase cuando tú estés gobernando. Imagino que ellos habrán tenido en cuenta esto para tomar estas posiciones. Lo idílico sería la búsqueda de consensos teniendo en cuenta que la pluralidad de ideas es buena, incluso en los desastres, tampoco hay que subirse al barco de Sánchez acríticamente. Hay que dejar cierto espacio a la crítica porque es de ahí de donde nacen las ideas para mejorar las medidas del estado de alarma. Por ejemplo, la adaptación de la desescalada a la realidad social y sanitaria de cada territorio por áreas de salud.

Y volviendo a la polarización muchos están relacionándolo con el 36 y tampoco creo que esto sea así. Sí que tiene ese tufillo nostálgico, pero creo que es más bien que están probando lo que han hecho en otros países de Latinoamérica. Quienes estaban ayudando a las oposiciones en países latinoamericanos a hacer este tipo de oposición que estamos viendo estos días muchos son asesores de la órbita del Partido Popular y de Vox. Ahora lo están intentando implementar aquí con el pequeño detalle se les olvida que esto no es Latinoamérica y que Europa tiene una estabilidad institucional que Latinoamérica no tiene. 

Pregunta: En muchos países europeos ante la situación de emergencia provocada por la pandemia la oposición ha tomado la decisión de apoyar al partido o coalición que se encuentra en el gobierno. Referenciando sobre todo al modelo alemán la imagen que nos llega desde los medios es de consenso o unidad nacional para hacer frente a la pandemia, ¿por qué en España no está siendo así y la oposición se ha decantado por empujar la polarización?

Respuesta: Creo que toda Europa está muy polarizada y que el caso español realmente no se sale del marco europeo. Estas cosas yo siempre me las tomo con papel de fumar porque este tipo de discurso no suele trascender de cara hacia fuera. Dudo mucho que Le Monde haga eco de los colgados del barrio de Salamanca, que puede que sí. Pero no me atrevo a decir nada porque siempre se ha dado ese discurso de spain is different. Me cuesta pronunciarme respecto a ello y sobre todo creo que en ciertos países europeos la figura del presidente tiene muchas más potestades y, por tanto, facilidades ante situaciones como esta que las que tiene aquí. Lo que pasa es que la visibilidad que puede tener, por ejemplo, Macron o invisibiliza la oposición y entonces la oposición o se sube al carro o muere atropellada por el carro. Un compañero, igual me mata por lo que estoy diciendo, creo que dice que es lo que está pasando en cierta medida en Italia con Salvini, pero de oídas. 

Pregunta: Relacionado un poco con Europa y con esto de la responsabilidad, lo último que ha pasado ha sido la vuelta al centro Ciudadanos ¿crees que esta decisión ha tenido algo que ver con sus socios europeos situados dentro del centroderecha liberal? 

Respuesta: Ha sido una decisión no sé si sorprendente, pero al menos gratamente sorprendente. Creo que tiene más que ver con un aprendizaje del desastre de las últimas elecciones. Tampoco hay que ser Robert Dahl o un politólogo famoso para darte cuenta de que en un sistema político tres partidos con un discurso de derecha populista-nacionalista son demasiados. Creo que ha sido un proceso de aprendizaje entorno a eso, porque las influencias externas al final tampoco te las sabes cómo tomar. No sabes hasta qué punto los partidos con los que te englobas en Europa te acaban por influenciar o no. Hay muchos casos en los que se ha visto que un partido estaba englobado en una órbita y luego no seguía las líneas de lo que su grupo decía. Pero yo creo que una mezcla entre eso, una mezcla entre imitar el discurso de responsabilidad de Macron… es lo que los ha llevado a tomar una posición de más responsabilidad, por así decirlo. Y sobre todo pragmática, tampoco han vendido nada, el apoyo ha sido a cambio de hacer minivictorias. Se están moviendo un poco hacia esa idea de bisagra de centro con la que siempre se le había relacionado a ciudadanos cuando era el partido liberal. Considero que si se acaba acomodando en esa posición puede tener un espacio político relativamente amplio para ser una fuera bisagra lo suficientemente grande para tener influencia en políticas.

Pregunta: El gobierno ha decidido tomar la mano de Ciudadanos ¿crees que este viraje de va a cambiar el tablero de alianzas para lo que queda de legislatura?

Respuesta: Pues no lo sé, porque es un tablero en el que está jugando alguien con Parkinson en el que las fichas no dejan de moverse en las formas más inesperadas. Sobre todo ERC, que no sabes qué va a hacer hasta que lo hace y es un poco complicado saber cómo reaccionar. El discurso de hoy de Rufián ha sido bastante duro y no entiendo muy bien por qué, porque lo que ha pasado con la prórroga del estado de alarma es un apoyo concreto a una medida de emergencia que creo que no se puede extrapolar a la legislatura. Mismamente Sánchez ha hecho mención a que quiere seguir contando con quienes le llevaron al gobierno en un guiño claro a que las medidas sociales siguen sobre la mesa y que las medidas sociales con ciudadanos no las va a aprobar haciendo referencia directa a la reforma laboral. 

Yo creo que dada la suma que hay el PSOE lo tiene más fácil para sumar por la izquierda que por la derecha. Hay que tener eso en cuenta para saber cómo va a cambiar el tablero político. El PSOE ahora mismo es imposible que cambie sus pactos hacia Ciudadanos porque si empieza con pactos con ellos tiene que ampliarlos al PP necesariamente, porque en las materias en las que vienen después del confinamiento, reforma laboral, presupuestos, etc. es imperativo el apoyo de Podemos y de muchos partidos nacionalistas que con Ciudadanos es prácticamente imposible. Creo que es más fácil un gobierno apoyado por Podemos por una cuestión aritmética. No creo que cambie demasiado, pero tampoco sabemos si se convocarán elecciones después de todo esto. 

SI QUIERES ESCUCHAR LA ENTREVISTA ENTERA: https://soundcloud.com/ane-arrugaeta/entrevista-a-rodrigo-gonzalez

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