
El País Vasco amanece con cielos despejados y calles vacías que deberían estar concurridas por ciudadanos con un sobre entre las manos. Iñigo Urkullu, actual Lehendakari, decidió el 10 de febrero adelantar las elecciones vascas al 5 de abril con el ánimo de ahorrar “a la sociedad vasca un clima de elecciones permanentes y ganar tiempo para responder a los retos estratégicos del futuro«. El Lehendakari aseguró que con este adelanto el nuevo Gobierno podría estar operativo antes del verano y así «ganar medio año».
Lo cierto es que muchos eran los frentes abiertos para el PNV en aquel momento: a finales del mes de enero la Fiscalía de Álava pedía a la del Supremo que elevara las penas del ‘caso de Miguel’, sin duda, el mayor caso de corrupción vasco destapado hasta el momento. Asimismo, el derrumbe del vertedero de Zaldibar que el día seis de febrero dejó sin vida y sepultados a dos trabajadores que casi dos meses después aún no han sido localizados abrió una triple crisis sin precedentes en el pueblo vasco: medioambiental, sanitaria y política.
Pero una pandemia global (¡Maldito Covid-19!) decidió cruzarse en el camino de todos y cada uno de nosotros; también de la política vasca. Por ello, tras decretarse el Estado de Alarma en España el sábado 14 de marzo, el Lehendakari y los líderes de los partidos vascos decidieron dos días más tarde, en una reunión presencial, suspender las elecciones autonómicas del 5-A hasta que los comicios puedan ser celebrados con las debidas garantías para la salud y el ejercicio del derecho a sufragio.
Un fin de semana más que nos quedamos sin dominguear, y muchos sin votar. Pero puede que ahora tengamos más tiempo para la lectura sosegada.
Precisamente, antes de que nos diéramos de bruces con esta dura realidad, la periodista Maribel Arenas y yo realizamos una entrevista a la portavoz de EH Bildu en el Congreso de los Diputados, Mertxe Aizpurua, quien ha sido además, estos días, una de las diputadas más críticas con las medidas que Pedro Sánchez ha ido tomando para paliar esta crisis sanitaria. La portavoz declaraba la semana pasada en el Congreso que “estamos ante un drama para la salud pública, y este es también un drama humanitario. Un drama que evidencia con claridad que en el modelo económico neoliberal la lógica dominante establece que vivimos como podemos y nos dejan; que vivimos para trabajar y no trabajamos para vivir vidas dignas”.
Con el objetivo de viajar en el tiempo a momentos precedentes a la llegada de la distopía en la que estamos inmersos, os invitamos a leer esta entrevista que, si bien parece que no tiene sentido alguno leer ahora es probablemente más necesaria que nunca, pues la crisis sanitaria no ha de acaparar toda la opinión pública. Hay cuestiones de las que indudablemente debemos seguir hablando y algunas de ellas salen a relucir en este encuentro.
Aquí encontraréis la entrevista a Mertxe Aizpurua.
